Aarón, hermano de Moisés había sido llamado por Dios para ejercer el Sacerdocio. Tenía que ser el líder espiritual de Israel. Aarón sabía eso. Había estado con Moisés desde el principio. Había visto los milagros de Dios en vivo y en directo.
Sin embargo, Aarón también tuvo errores como tú y yo los tenemos hoy. Esto arroja un mensaje poderoso para nosotros. Que por mucho que hayamos gozado del favor de Dios, también podemos caer y pecar. Es interesante que la única forma para vencer el pecado cada día, es manteniéndonos con Dios siempre.
La lucha por vencer el pecado no se logra un momento y ya eres vencedor siempre. Es una lucha diaria y continua. Aarón es un ejemplo bíblico de ello. Para ver el vídeo del comentario de la lección a la Escuela Sabática por Alejandro Bullón, clic aquí.
clic aquí


