No son los adventistas del séptimo día los que ordenan santificar el sábado, fue el mismo Dios quien ordenó que lo santifiquen.
Cuando alguien acepta a Jesucristo como su salvador, por haberlo librado de la muerte que tenía que pagar por sus pecados, se convierte en un seguidor de Cristo y es llamado cristiano, quien imita y ama a su salvador. Cristo fue obediente y fiel cumplidor de los mandatos de Dios, por eso todo seguidor de El debe ser obediente, así como fue su maestro.
El hombre, como pecador al fin, no tiene poder ni mérito para cumplir los requerimientos de la ley de Dios, pero el Espíritu Santo, que mora en todo cristiano, pone en su mente y corazón la obediencia a dicha ley, que es el requisito de la misma. Dice la palabra de Dios que esta ley es eterna, santa, buena y justa, a través de ella podemos ver el carácter de Dios. De los diez mandamientos, hay uno del cual se han olvidado muchos seres humanos, inclusive creyentes, y quizás por esta razón, a sabiendas de que esto iba a ocurrir, el Señor comienza el mandamiento con la palabra “Acuérdate”.
Dice la palabra de Dios en Éxodo 20:8: “Acuérdate de santificar el día de reposo”. ¿Cuándo santificamos el día de reposo? Cuando el espacio de tiempo que corresponde a este día lo utilizamos en las cosas de Dios, lo apartamos para Dios, dándole así un uso santo, cuando tú trabajas en este día o realizas actividades seculares le esta dando un uso secular. Si nos dirigimos a Génesis 2:1-3 sabremos que este día de reposo al cual se refiere Dios es el último día de la semana (sábado), donde nos dice la palabra de Dios que después de crear el día de reposo, séptimo día, el Señor descansó en él, lo bendijo y lo santificó. Decimos que el último día de la semana es el sábado porque en Marcos 16:1-2 podemos ver claramente que el domingo es el primer día de la semana.
¿Acaso este mandato fue abolido con la venida de Cristo? Podríamos afirmar que no, pues éste forma parte del decálogo que Dios entregó a su pueblo para obedecer y vivir de acuerdo con su voluntad, así como le dijo no mates, no robes, no tomes el santo nombre de Dios en vano, no adulteres, no codicies los bienes de tu prójimo, honra a tus padres, no te arrodilles delante de imágenes ni las honres, también le dijo: “Acuérdate de santificar el día de reposo”, la santa palabra de Dios no dice en ningún lugar que Dios aboliera o cambiara este día con la venida de Cristo, ni hay razón lógica ni sustitutiva que lo justifique.
Todos estos mandatos siguen vigentes, pues con ellos lo que el Señor desea es que el hombre pueda vivir en paz con Dios y sus semejantes. Cristo no vino a abolir ningún mandamiento que nos fuera dado para obediencia, su único propósito era apartarnos del pecado que se encuentra en nosotros a causa de la desobediencia, para darnos salvación y vida eterna. El desea que tengamos una vida nueva consagrada para el Señor (1 Juan 3:5-6).
¿Cuándo tú estas trabajando en el día de reposo, apartas ese día para Dios o para tu jefe que te paga por tu servicio? ¿Estas santificando el sábado? Contéstate a ti mismo.
No son los adventistas del séptimo día los que ordenan santificar el sábado, fue el mismo Dios quien ordenó que lo santifiquen. Los adventistas sólo somos cumplidores de la ley de Dios cuando apartamos el día de reposo para el Señor, separando de este día nuestros trabajos y preocupaciones, así como todo quehacer que no sea para honra y adoración de nuestro Dios. El único trabajo que realizamos es aquel que esta destinado a ayudar a nuestro prójimo y servir al Señor predicando su evangelio, cosas que son permitidas, porque se realizan con el fin de hacer el bien y la misericordia. Es nuestra obligación predicar sobre esta parte de la palabra de Dios, así como predicamos otros mensajes del Señor.
Es bueno saber que Dios santificó un sólo día de la semana y tiene su nombre: sábado. No es como dicen algunos, que todos los días son santos, esto es imposible, desde el punto de vista de lo que significa la palabra “santo”, pues si todos los días fueran santos, ¿Qué tiempo dedicaría el hombre para sus necesidades?, si tuviera que apartar todos los días de la semana para el uso de Dios únicamente, pero como Dios no es egoísta, sólo tomó un día para El y le regaló al hombre 6 días para realizar todos sus trabajos, actividades y necesidades.
Sí te dejas dirigir por el Espíritu Santo, podrás obedecer la santa ley de Dios completa todos los días, y así siempre permanecerás santo. ____________________
Artículo redactado por Silvia Coronado Restituyo. Rep. Dom., quien otorgó los derechos para publicar y editar el presente texto a "el Adventista hoy". Hace poco compartió con nosotros otro artículo titulado "Sábado Adventista, Santo Día de Reposo" de gran éxito y que apareció citado en varios foros adventistas. Gracias hermana Silvia Coronado por compartir tu talento con nosotros. Dios te Bendiga.


